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14 de octubre de 2011

Lento y sin final




Dormimos con la música del tiempo; despertamos, si alguna vez lo hacemos, con el silencio de Dios. Y entonces, cuando abrimos los ojos a orillas del tiempo increado, cuando la deslumbrante oscuridad se abre paso a través de las lejanas colinas del tiempo, llega la hora de apartar cosas como nuestra razón o nuestra voluntad; llega la hora de regresar a casa. 

No existen los hechos, sino los pensamientos y el complicado vaivén del corazón, el lento aprendizaje sobre dónde, cuándo y a quién amar. El resto sólo son habladurías e historias para los tiempos venideros.


Holy the firm


ANNIE DILLARD

30 de agosto de 2011





Pensando en las relaciones me acordé de ese chiste en el que un hombre va al psiquiatra y le dice "Doctor, mi hermano está loco, piensa que es una gallina" y el doctor le contesta "¿y por qué no lo mete en un manicomio?" y el hombre le dice "lo haría, pero necesito los huevos".
Creo que eso describe bastante bien lo que siento acerca de las relaciones. Son totalmente irracionales, locas, y absurdas... pero creo que seguimos atravesando por ellas porque la mayoría de nosotros... necesita los huevos.


Annie Hall
Woody Allen



8 de junio de 2011

Este adiós, no maquilla un "hasta luego"
este nunca, no esconde un "ojalá"
estas cenizas, no juegan con fuego
este ciego, no mira para atrás.

Este notario firma lo que escribo
esta letra no la protestaré
ahórrate el acuse de recibo
estas vísperas, son las de después.

A este ruido, tan huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón, podrido de latir
este pez ya no muere por tu boca
este loco se va con otra loca
estos ojos no lloran más por ti.





7 de abril de 2011

14 de febrero de 2011

Yo no quiero un amor civilizado
con recibos y escena del sofá

Yo no quiero sembrar ni compartir
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.

Yo no quiero cargar con tus maletas
yo no quiero que elijas mi champú

Yo no quiero domingos por la tarde
yo no quiero columpio en el jardin
Lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.

27 de enero de 2011

Breakfast at Tiffany's

-Fred: "You know what's wrong with you, Miss whoever-you-are?  You're chicken.  You've got no guts.  You're afraid to stick out your chin and say, 'Okay.  Life's a fact.  People do fall in love.  People do belong to each other.'  Because that's the only chance anybody's got for real happiness.  You call yourself a free spirit, a wild thing, and you're terrified somebody's gonna stick you in a cage.  Well Baby, you're already in that cage -- you built it yourself.  And it's not bounded on the west by Tulip, Texas or on the east by Somaliland.  It's wherever you go.  Because no matter where you run, you just end up running into yourself."


22 de enero de 2011

A la orilla de la chimenea

Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual que los labios
que beso en mis sueños,
puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo, tu todo,
tu esclavo, tu fiebre, tu dueño.

Y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren,
tu mal y tu bien,
tu pan y tu vino,
tu pecado, tu dios, tu asesino…

O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.

Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
puedo ponerme digno y decir
“toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas”.

Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu “ven”,
tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío…

O tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada a una duda,
en mitad de la calle y desnuda.

Y si quieres también
puedo ser tu abogado y tu juez,
tu miedo y tu fe
tu noche y tu día.
Tu rencor, tu por que, tu agonía…
o tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea.

Joaquín Sabina

4 de enero de 2011

Tu boca

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Rayuela
Julio Cortázar